Yolanda de Zuloaga

Diferencias con el coaching

  1. El coaching toma como punto de partida los objetivos y problemas presentados por el asesorado, mientras que el asesoramiento filosófico indaga sobre las bases de dichos objetivos y sobre su utilidad en nuestro proyecto de vida, partiendo de las creencias del asesorado.
  2. El coaching tiene un pilar sólido en la relación entre cliente y coach, mientras que, en el asesoramiento filosófico, el asesor actúa como un espejo, en el que el asesorado encuentra respuestas, sin necesidad de vínculos especiales entre ambos y respetando la autonomía del asesorado.
  3. Las técnicas usadas en el coaching son de creación actual, influenciadas por disciplinas recientes como pueden ser la PNL o la psicología relacional, como el estímulo directo de la motivación, promover sentimientos positivos y determinados procesos mentales. El asesoramiento filosófico emplea el diálogo o mayéutica, creada por Sócrates y desarrollada posteriormente en la filosofía en Occidente, así como múltiples herramientas que inciden en la psicología profunda del asesorado consiguiendo transformar, pautas inconscientes muy arraigadas. El filósofo asesor cuenta con el conocimiento de la amplia tradición de sabiduría de vida que transmite el saber filosófico, así como con una metodología especifica aplicada a la transformación que ha sido refinada durante miles de años en la tradición filosófica advaita entre otras. El coach tiene una formación en algunos casos psicológica, otras no y, se centra en promover el conocimiento comunicacional, la motivación enfocada a la acción inmediata, el manejo emocional y organizativo aplicado.
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