“Lo tengo todo y aún así siento un gran vacío”
Terminas el día con un hueco raro al que no sabes ni poner palabras.
Y te descubres buscando una nueva forma de entender tu vida.
“Mi mente no calla, ni siquiera cuando duermo”
Tu cabeza no para. El agotamiento no se va y te cuesta descansar.
Estar presente se ha vuelto todo un reto y sientes saturación mental.
“Ya casi nada me ilusiona”
Lo que antes te motivaba ya no te mueve.
Las certezas que dabas por hecho, ya no te convencen.
Sientes que algo ha cambiado, pero aún no sabes qué.



